Academia Industrial: formación para competir
La Unión Industrial de Córdoba y el Gobierno provincial lanzan la Academia de la Industria, una plataforma de formación continua para trabajadores y empresas. El objetivo: cerrar brechas de talento, acelerar la Industria 4.0 y fortalecer la competitividad del entramado productivo.
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La transformación del sistema productivo dejó de ser una hipótesis para convertirse en una urgencia concreta. Automatización, digitalización, sustentabilidad y nuevos modelos de negocio atraviesan hoy a la industria cordobesa, redefiniendo perfiles laborales y exigencias competitivas. En ese contexto, la Academia de la Industria emerge como una apuesta estratégica para convertir el cambio tecnológico en una oportunidad de desarrollo.
La iniciativa es impulsada de manera conjunta por el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de Córdoba y la Unión Industrial de Córdoba (UIC), en el marco de un esquema de articulación público-privada que busca fortalecer el capital humano industrial. Concebida como una plataforma educativa provincial, la Academia está diseñada específicamente para responder a las necesidades reales del entramado productivo local, combinando estándares internacionales con una mirada situada en el territorio.
El proyecto apunta a capacitar operarios, mandos medios y equipos directivos bajo un enfoque basado en competencias, con contenidos orientados a la Industria 4.0, la sustentabilidad, la economía circular y la mejora de la productividad. Según las proyecciones oficiales, el alcance potencial oscila entre 30.000 y 120.000 trabajadores industriales, con una primera etapa que prevé entre 1.500 y 5.000 alumnos y la participación de hasta 2.750 empresas vinculadas a la UIC.
Como señal concreta de respaldo, el ministro Sergio Busso entregó un aporte de 40 millones de pesos destinado a poner en marcha la Academia y consolidar su estructura operativa. El financiamiento busca garantizar una infraestructura formativa con gobernanza, métricas de seguimiento y capacidad de expansión, elementos clave para sostener la iniciativa en el tiempo.
Desde el diseño institucional, la UIC aporta capilaridad territorial, vínculo directo con cámaras sectoriales y empresas, y conocimiento del entramado productivo. El Estado provincial, en tanto, actúa como impulsor y articulador de la política, asegurando escala, continuidad y alineación con los objetivos de desarrollo económico.
Más allá de la formación puntual, la Academia de la Industria se presenta como una herramienta de política industrial. Su objetivo es evitar que la aceleración tecnológica profundice brechas de habilidades y empleo, y en cambio, habilitar trayectorias de reconversión laboral, mejora de la empleabilidad y aumento de la competitividad sistémica.
En un escenario de cambios rápidos y disputas globales por talento y productividad, Córdoba apuesta a construir capacidades propias. La Academia de la Industria no promete soluciones mágicas, pero sí algo más decisivo: institucionalizar el aprendizaje como base del desarrollo productivo, anclando la competitividad en conocimiento, trabajo calificado y territorio.
