De Filipuzzi a la visita de León XIV
A días de la llegada del Papa a la Argentina, Río Cuarto recupera el legado de un sacerdote que pensó la fe desde el protagonismo del pueblo. Una historia local que invita a repensar el trabajo, la producción y el desarrollo regional.
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Un sacerdote de Río Cuarto, una discusión vigente
Mientras la Argentina se prepara para recibir al papa León XIV, Río Cuarto tiene una cita con su propia historia. El próximo 3 de noviembre, el Seminario Mayor Jesús Buen Pastor realizará una nueva edición de las Jornadas Juan Pablo Filipuzzi, dedicadas este año al ministerio presbiteral y la cultura del cuidado.
La coincidencia de ambos acontecimientos ofrece una oportunidad para recuperar el pensamiento de un sacerdote que, desde el sur de Córdoba, participó de importantes debates sobre el papel de la Iglesia en la sociedad.
Nacido en Laborde en 1941, Filipuzzi desarrolló su actividad pastoral en la diócesis de Río Cuarto y compartió espacios de reflexión con figuras como Lucio Gera, Rafael Tello y Enrique Angelelli.
Su trayectoria fue reconstruida por Martín Ramiro Simonassi en una investigación presentada en 2017, que recupera documentos, intervenciones y testimonios hasta entonces poco conocidos.
El pueblo no es un espectador
Filipuzzi tenía una convicción: el pueblo debía ser protagonista de su propia historia.
En una entrevista de 1973 cuestionaba la idea de que los especialistas pudieran diseñar el futuro de un país mientras la sociedad se limitaba a seguir sus indicaciones. Para el sacerdote, el conocimiento científico debía contribuir al desarrollo de las capacidades y aspiraciones de las comunidades.
Aquella reflexión conserva actualidad. ¿Quién decide qué producir, qué capacidades formar o cómo generar empleo? ¿Qué participación tienen los empresarios, trabajadores, universidades e instituciones en la definición del futuro regional?
No son preguntas exclusivamente religiosas. Son interrogantes sobre el desarrollo y la responsabilidad de quienes intervienen en la vida económica y social.
La producción también es una cuestión social
La visita de León XIV, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, vuelve a colocar estas preocupaciones en la agenda pública. El pontífice llegará también a Córdoba y mantendrá en Buenos Aires un encuentro con representantes del mundo del trabajo.
Su nombre remite a León XIII, quien publicó en 1891 la encíclica Rerum novarum, considerada un punto de referencia fundamental de la Doctrina Social de la Iglesia.
Más de un siglo después, la transformación tecnológica, la inteligencia artificial y los cambios en las relaciones laborales renuevan los interrogantes sobre la dignidad del trabajo y el papel social de las empresas.
La Doctrina Social de la Iglesia reconoce la importancia de la iniciativa privada, pero también plantea que la actividad económica debe contribuir al bien común y al desarrollo integral de las personas.
Del encuentro a los compromisos
En Río Cuarto, la Pastoral Social viene promoviendo espacios de diálogo con representantes de distintos sectores de la comunidad. Estas experiencias abren la posibilidad de avanzar hacia una agenda que vincule producción, formación, empleo y desarrollo regional.
La memoria de Filipuzzi aporta una perspectiva a esa discusión. Su pensamiento no ofrece recetas económicas ni soluciones inmediatas, pero recuerda que ninguna transformación puede sostenerse prescindiendo de sus protagonistas.
Entre las jornadas que llevan su nombre y la visita de León XIV aparece una oportunidad para recuperar el valor del diálogo social.
Porque el desafío no es solamente sentar a empresarios, trabajadores, educadores e instituciones alrededor de una misma mesa. Es lograr que ese encuentro se traduzca en acuerdos, responsabilidades y oportunidades concretas para el desarrollo.
