El changuito en retirada

Un informe de la consultora Apliconomy revela una fuerte contracción del consumo en Córdoba: menos visitas al supermercado, tickets más chicos y mayor endeudamiento familiar. La radiografía económica expone el deterioro del poder adquisitivo y sus efectos sobre el mercado interno.

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people walking on market during nighttime
people walking on market during nighttime

La crisis del consumo ya se siente con claridad en las góndolas cordobesas. Según un informe de la consultora Apliconomy, las ventas en supermercados de la provincia registraron una caída real del 12,9% en diciembre de 2025 si se comparan con el mismo mes de 2023. El dato sintetiza un fenómeno más amplio: el retroceso del poder adquisitivo de los hogares y el consecuente enfriamiento del mercado interno.

La caída no solo se explica por precios más altos o por cambios en los hábitos de compra. El estudio muestra que los cordobeses directamente van menos al supermercado y, cuando lo hacen, gastan menos dinero. En los últimos dos años la cantidad de transacciones mensuales se redujo de 7,48 millones a 6,93 millones, lo que implica una baja del 7,3% en la frecuencia de compra.

A su vez, el ticket promedio también se achicó. Medido a precios constantes, el gasto por compra pasó de $41.176 en diciembre de 2023 a $38.702 al cierre de 2025. Esto representa una caída del 6% en términos reales. En otras palabras, las familias no solo compran menos veces: también retiran menos productos de las góndolas cada vez que van al supermercado.

La retracción se observa especialmente en rubros tradicionales del consumo masivo. Las ventas de productos de almacén registraron una caída cercana al 19,7% respecto a diciembre de 2023, mientras que el rubro bebidas acumuló un desplome del 21,5% en el mismo período. Según el informe, esto refleja un cambio profundo en el comportamiento social del consumo: los hogares priorizan alimentos frescos de primera necesidad —carnes, lácteos, frutas y verduras— y recortan gastos en productos considerados secundarios.

Paradójicamente, uno de los rubros que más creció fue el de indumentaria dentro de los supermercados, con un aumento real del 60% en dos años. El fenómeno responde a una estrategia defensiva de los consumidores: evitar shoppings o locales especializados y aprovechar promociones o cuotas sin interés que ofrecen las grandes cadenas.

El informe también señala el factor estructural detrás de esta dinámica: la pérdida de poder adquisitivo. Si se proyectan los salarios de 2017 a moneda actual, el ingreso promedio de un trabajador formal cordobés habría perdido cerca de $500.000 de capacidad de compra mensual.

Para sostener el nivel de vida, muchas familias recurrieron al crédito. El endeudamiento a través de tarjetas y préstamos personales se expandió con tasas que, en algunos casos, alcanzan Costos Financieros Totales cercanos al 160%.

La conclusión del estudio es inquietante: cada vez más crédito del sistema financiero se destina a sostener el consumo cotidiano y cada vez menos a financiar la producción. Según Apliconomy, esta dinámica compromete la inversión y el empleo en el corto plazo.