Escuela de Gobierno

La cohorte 2026 de la Escuela de Gobierno y Desarrollo Maria da Conceição Tavares renueva la apuesta de la CEPAL y el BNDES por fortalecer capacidades estatales, articular pensamiento desarrollista y formar liderazgos públicos preparados para los desafíos productivos de América Latina.

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En un contexto regional marcado por tensiones económicas, desafíos sociales persistentes y una agenda global cada vez más exigente, la apertura de la cohorte 2026 de la Escuela de Gobierno y Desarrollo Maria da Conceição Tavares representa un gesto estratégico en la agenda regional: el desarrollo vuelve a pensarse como una tarea estratégica del Estado en el marco de un mundo en transformación. Impulsada por la CEPAL y el BNDES, la iniciativa consolida un espacio de formación orientado a fortalecer la capacidad pública para diseñar, financiar e implementar políticas de transformación productiva en América Latina.

La nueva edición del programa se desarrollará entre mayo y noviembre de 2026 bajo un formato híbrido, con instancias presenciales en Río de Janeiro y Santiago de Chile, complementadas con módulos virtuales. Está dirigida a funcionarios y exfuncionarios de bancos públicos de desarrollo y organismos estatales vinculados a la planificación, la inversión y la gestión de políticas públicas, con el objetivo de potenciar una mirada regional, integral y situada sobre los desafíos del desarrollo.

La Escuela retoma el legado intelectual de Maria da Conceição Tavares, una de las figuras más influyentes del pensamiento estructuralista latinoamericano, para abordar los dilemas contemporáneos del crecimiento, la desigualdad, la sostenibilidad ambiental y la gobernanza democrática. Desde esa tradición, el programa propone una lectura crítica de la realidad regional y promueve herramientas analíticas y prácticas para intervenir sobre ella.

Los contenidos se organizan en torno a ejes clave como transformación productiva, financiamiento para el desarrollo, innovación, justicia social y fortalecimiento institucional. Lejos de una formación abstracta, la propuesta pone en el centro la experiencia concreta de los participantes y el intercambio entre países, sectores y trayectorias diversas, entendiendo que los problemas del desarrollo no admiten soluciones aisladas ni recetas importadas.

La Escuela se inscribe en una agenda que reivindica el rol del Estado como actor fundamental del desarrollo, capaz de articular intereses, orientar inversiones y construir futuro. La formación de cuadros públicos con mirada estratégica no es un fin en sí mismo, sino una condición necesaria para avanzar hacia modelos productivos más inclusivos, sostenibles y soberanos.

La cohorte 2026 refuerza así una convicción cepalina histórica: el desarrollo no es un resultado automático del mercado, sino una construcción política que requiere conocimiento, planificación y voluntad colectiva. En tiempos de incertidumbre, invertir en capacidades estatales es, también, una forma de apostar por el futuro de la región.