Geopolítica de la biomasa

Universidad, empresas y Estado debatieron en Río Cuarto cómo agregar valor a la producción agroindustrial a partir de los biocombustibles y la bioenergía. El desafío no es sólo energético: implica industria, innovación, empleo calificado y una nueva estrategia de desarrollo para el interior productivo argentino.

AGROINDUSTRIA

GloCal

Entre laboratorios, reactores experimentales y conversaciones sobre energía, la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Río Cuarto fue escenario este martes de un encuentro que excedió ampliamente la discusión técnica sobre biodiésel. Productores, investigadores, funcionarios provinciales y autoridades universitarias coincidieron en una preocupación común: cómo transformar la abundancia de biomasa que generan Córdoba y Santa Fe en desarrollo, industria y conocimiento.

La jornada, realizada en el Departamento de Tecnología Química de la UNRC, reunió a productores de biodiésel del sur provincial con equipos de investigación especializados en procesos químicos, calidad de combustibles y bioenergía. El objetivo fue identificar problemáticas concretas de la producción, fortalecer los vínculos entre la universidad y el sector privado y construir una agenda común de trabajo.

“Estamos trabajando en llevar la ingeniería al medio, abrir la facultad y generar espacios de diálogo con el sector privado como con la comunidad para impulsar una mirada de desarrollo”, expresó el decano de la Facultad de Ingeniería, Pablo de la Barrera, durante la apertura del encuentro.

La definición sintetizó el espíritu de una actividad donde la universidad se presentó no sólo como espacio de formación académica, sino también como una herramienta para resolver desafíos productivos y tecnológicos del territorio.

En la misma línea, el director provincial de Biocombustibles y Bioenergías de Córdoba, Mariano Santillán, puso el foco en las oportunidades que podrían abrirse para el sector en los próximos años. “Se está discutiendo que se exporte el crudo y se aumente el corte de biodiésel. Esto implicaría una duplicación de la capacidad instalada de la provincia de Córdoba, lo que genera una importante necesidad de recursos humanos e ingeniería”, señaló.

La reflexión conecta con una discusión estratégica de alcance nacional. Mientras buena parte de la producción agropecuaria continúa exportándose como materia prima, los biocombustibles aparecen como una alternativa para capturar una mayor porción del valor agregado en origen.

Pero el biodiésel no fue el único tema sobre la mesa. También surgió con fuerza el potencial del biogás. Con cerca de 24 mil establecimientos agropecuarios distribuidos en todo el territorio provincial, Córdoba dispone de una enorme disponibilidad de residuos orgánicos capaces de transformarse en energía, fertilizantes y nuevos insumos productivos.

En un contexto internacional atravesado por la transición energética y la búsqueda de alternativas a los combustibles fósiles, la biomasa comienza a ocupar un lugar estratégico. La pregunta que sobrevoló toda la jornada fue sencilla, pero decisiva: si el interior argentino produce los recursos, ¿también podrá producir el conocimiento, la tecnología y la industria necesarios para transformar esos recursos en desarrollo?

Conexiones

Impulsamos el potencial productivo de Argentina.

© 2025. All rights reserved.