Industria automotriz en suspenso
General Motors Argentina confirmó que durante 2026 mantendrá paradas mensuales de producción y un esquema de suspensiones con salarios reducidos en su planta de Alvear, Santa Fe, en medio de un mercado inestable y una fuerte caída de la demanda que tensiona al sector.
INDUSTRIA
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General Motors (GM), la histórica automotriz estadounidense con planta en la localidad de General Alvear, Santa Fe, ratificó que durante todo 2026 seguirá aplicando un esquema de producción intermitente, que contempla frenos de una semana por mes y la activación de suspensiones laborales con pago del 75 % del salario bruto para los trabajadores alcanzados por la medida.
La compañía anunció que esta modalidad, que ya se implementó a lo largo de 2025, obedece a la necesidad de administrar volúmenes productivos en un mercado automotor argentino con niveles de demanda todavía lejanos a los históricos y una utilización reducida de la capacidad instalada.
En la planta santafesina, que hoy opera con menos de 600 trabajadores, la decisión generó inquietud en los pasillos de las líneas de montaje y entre las familias de los empleados. La terminal, que supo concentrar más de 1.200 puestos de trabajo directos, llegó a esa cifra tras un proceso de retiros voluntarios y desvinculaciones que redujo la dotación a la mitad.
Desde la empresa se relativizó el impacto productivo y se defendió la continuidad del esquema, que según voceros consultados por medios nacionales habría mantenido “el mismo ritmo de producción anunciado a mediados del año pasado”. Sin embargo, los representantes del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) ofrecieron una lectura más crítica. Para los delegados gremiales, los parates reflejan “una caída estrepitosa” de las ventas y una profunda incertidumbre sobre el futuro de la planta.
Las paradas periódicas no son nuevas en el cronograma de GM Argentina. Aunque la medida se instaló de forma continua desde junio de 2025, la fábrica ya había registrado cortes de producción desde fines de 2023, principalmente relacionados con problemas en el abastecimiento de piezas importadas, lo que obligó a detener las líneas en varias oportunidades durante 2024.
En ese contexto, el mercado automotor argentino enfrenta una reducción generalizada de producción local, con varias terminales ajustando sus operaciones. La planta de Alvear, dedicada actualmente a la fabricación del Chevrolet Tracker, es un espejo de la tensión estructural: la transición productiva tras la discontinuación de modelos como el Chevrolet Cruze y las restricciones a las importaciones han modificado sensiblemente el flujo de trabajo.
Para sindicatos, industria y trabajadores, 2026 se presenta como un año definitorio: las decisiones sobre producción, empleo y estrategias de mercado podrían marcar el rumbo de uno de los sectores industriales más emblemáticos de la Argentina.
