Industria entre la macro y la micro
El II Foro de la Industria expuso las tensiones que atraviesan al entramado productivo regional. Con la actividad en retroceso, los industriales llevaron al Gobierno provincial una agenda que combina financiamiento, energía, infraestructura, promoción y mejores condiciones para invertir.
INDUSTRIA
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La celebración tuvo esta vez un telón de fondo incómodo. El Día de la Industria encontró a buena parte del entramado productivo atravesando una fuerte caída de la actividad, con capacidad instalada disponible y decisiones de inversión condicionadas por una economía que todavía no ofrece certezas suficientes. En ese escenario, el II Foro de la Industria realizado en el CECIS buscó mirar más allá de la coyuntura: discutir qué condiciones necesita Río Cuarto para sostener sus empresas y recuperar capacidad de crecimiento.
La propia agenda del encuentro condensó esa tensión entre la macro y la micro. El economista Carlos Seggiaro puso el foco en las perspectivas de la economía argentina hacia 2027 y sus posibles impactos regionales y sectoriales. Antes, el conversatorio “Palabra de Mujer… en la industria”, con Natalia Pasquale, Ivana Cavigliasso y Jésica Yanke, permitió bajar la mirada hacia quienes gestionan, producen y toman decisiones dentro de organizaciones concretas.
Pero el Foro también dejó un posicionamiento político-institucional.
Frente al ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de Córdoba, Fernando Sibilla, el CECIS y sus cámaras industriales asociadas presentaron una agenda que parte de una premisa: la recuperación de la actividad depende de variables macroeconómicas, pero la competitividad también se construye —o se pierde— en el territorio.
Allí aparecen problemas mucho más próximos. Empresas que necesitan relocalizarse pero no pueden inmovilizar capital para construir una nueva planta. Industrias cuyo crecimiento incrementa fuertemente sus costos energéticos. Proyectos de inversión que enfrentan dificultades de financiamiento, trámites, habilitaciones y normativas locales que requieren actualización.
El planteo empresario puso especialmente el acento en un programa de relocalización y radicación en parques industriales respaldado por créditos blandos, tasas subsidiadas, plazos extensos, períodos de gracia y garantías públicas. A eso sumó la necesidad de revisar el peso de la energía sobre la estructura de costos, modernizar los regímenes municipales de promoción industrial y avanzar hacia una ventanilla única que reduzca tiempos e incertidumbre.
No se trató, entonces, solamente de pedir alivio frente a la caída.
La discusión que dejó planteada el Foro es más estructural: qué puede hacer el territorio mientras espera que mejore la macroeconomía.
La propuesta de conformar una mesa entre Provincia, Municipio, CECIS, cámaras industriales y entidades financieras apunta precisamente allí. Porque entre las grandes variables nacionales y la realidad cotidiana de cada fábrica existe un espacio para intervenir. Y es en ese espacio donde Río Cuarto juega buena parte de su futuro productivo.
