Inteligencia para el desarrollo

El Congreso Nacional de Desarrollo Inteligente reunirá en Río Cuarto a universidades, empresas y referentes tecnológicos para debatir inteligencia artificial, educación y trabajo desde una perspectiva regional. La jornada propone discutir soberanía digital, transformación productiva y nuevas capacidades humanas en tiempos de automatización.

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Río Cuarto volverá a poner en discusión una de las preguntas más profundas de esta época: cómo construir desarrollo en medio de la revolución tecnológica. El próximo 28 de mayo, el Consejo Económico y Social realizará la segunda edición del Congreso Nacional de Desarrollo Inteligente bajo un lema que no pasa desapercibido: “IA, Educación y Trabajo: una transición con sentido humano”.

La elección del concepto no es menor. Mientras gran parte del debate global sobre inteligencia artificial oscila entre el entusiasmo corporativo y el temor a la automatización, el encuentro propone una mirada situada, vinculada al territorio, la educación y el trabajo como organizadores de la vida social. El eje “Soberanía Digital y Consenso Regional” busca precisamente discutir quién diseña, controla y orienta las tecnologías que comienzan a redefinir la producción, la cultura y los vínculos humanos.

El Congreso se desarrollará en la Sociedad Rural de Río Cuarto, en el marco de la 72° Expo Otoño, y contará con paneles sobre IA y producción, laboratorios de ideas, networking y una Expo Inteligente con startups, universidades y empresas tecnológicas.

Pero detrás del cronograma aparece una discusión más profunda: qué lugar ocuparán las ciudades intermedias del interior productivo argentino en la nueva economía del conocimiento. Río Cuarto, atravesada históricamente por el agro, la universidad y los servicios, intenta ahora construir una agenda donde la inteligencia artificial no sea solamente consumo tecnológico, sino también una herramienta de desarrollo regional.

La participación de universidades, cámaras empresarias, el Clúster AgTech y actores institucionales refleja esa búsqueda de articulación. El Congreso plantea incluso la elaboración de un documento público de consensos entre el sistema universitario, el sector productivo y el Estado.

Entre los expositores confirmados aparecen el abogado laboralista Juan Pablo Capón Filas, quien abrirá la jornada con una conferencia sobre gobernanza y futuro del trabajo, y el divulgador tecnológico Joan Cwaik, una de las voces más reconocidas del país en el análisis del impacto social de las tecnologías emergentes.

En un contexto donde la automatización amenaza con profundizar desigualdades, el desafío parece ir más allá de aprender a usar herramientas digitales. La discusión de fondo es política, educativa y cultural: cómo formar personas capaces de trabajar, producir y vivir en un mundo atravesado por algoritmos sin resignar autonomía, pensamiento crítico ni capacidad de construir comunidad.

El Congreso, en ese sentido, funciona también como una señal de época: la inteligencia artificial ya dejó de ser un tema exclusivo de Silicon Valley. Ahora también se debate en las ciudades del interior.