Superpeso Mexicano
La moneda nacional vive un momento de fortaleza excepcional frente al dólar, que revela no solo movimientos cambiarios sino también la percepción de una economía más sólida y competitiva en los mercados globales.
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La cotización del peso mexicano ha mostrado en 2025-2026 una tendencia de apreciación sostenida frente al dólar, niveles que no se veían desde 2024 y que han reactivado el concepto de “superpeso” en el análisis financiero internacional.
Este fortalecimiento es producto de una combinación de dinámicas internas y externas que, aunque complejas, ofrecen elementos para interpretar que México transita por un momento de mayor confianza de inversores y resiliencia macroeconómica.
Una de las causas más citadas es la debilidad relativa del dólar estadounidense en algunos tramos del ciclo económico, lo que ha permitido a monedas emergentes como el peso mexicano ganar terreno frente a la principal divisa de reserva global. Además, los diferenciales de tasas de interés y el atractivo de rendimientos en mercados locales han incentivado flujos de capital hacia activos denominados en pesos, reforzando la demanda por la moneda.
La posición externa de México —con amplios flujos comerciales, reservas internacionales robustas y una relación económica estrecha con Estados Unidos— también sostiene esta dinámica, ofreciendo estabilidad en períodos de volatilidad global.
Pero este fenómeno no se limita a cifras cambiarias: refleja una percepción de mayor solidez institucional y expectativas de mercado más favorables. Instituciones financieras como Banamex han señalado que el súper peso “está de regreso”, pronosticando niveles por debajo de 19 pesos por dólar en los próximos dos años, gracias a un contexto de mayor apetito por riesgo global y posiciones más equilibradas del Banco de México.
Sin embargo, la apreciación no está exenta de desafíos. El fortalecimiento del peso puede encarecer las exportaciones mexicanas en términos de dólares, presionando a sectores exportadores que son motores clave de crecimiento económico, al tiempo que reduce el valor en pesos de las remesas enviadas por migrantes, una fuente esencial de ingresos para millones de hogares.
En este sentido, el superpeso mexicano presenta una dualidad de efectos: por un lado, fortalece el poder de compra de consumidores y reduce costos de importaciones; por otro, requiere ajustes estructurales para que sectores productivos no pierdan competitividad frente a mercados externos.
Lejos de ser un episodio aislado, el fenómeno del superpeso apunta a una economía que, aunque sensible a coyunturas globales, está mejor posicionada para enfrentar choques externos y mantener fundamentos sólidos.
