Hacer la Italia
Recuperando aquel viejo dicho de “hacer la América”, el X Foro PyMEs Italia–América Latina reúne en Buenos Aires a más de 500 industriales para construir negocios, cooperación tecnológica y nuevas alianzas entre empresas italianas, argentinas y latinoamericanas.
INDUSTRIA
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Más de un siglo después de aquellas grandes migraciones que hicieron popular la expresión “hacer la América”, el vínculo entre Italia y Argentina vuelve a encontrarse alrededor de las oportunidades económicas. Esta vez, sin embargo, son las pequeñas y medianas industrias las que buscan cruzar fronteras. Buenos Aires recibe entre el 6 y el 8 de septiembre al X Foro PyMEs Italia–América Latina, un encuentro que reúne a más de 500 empresarios e industriales y que tiene entre sus protagonistas a la metalmecánica argentina.
“Es muy valioso incorporar a la Argentina federal y a los territorios del interior en una agenda internacional que genere oportunidades para las PyMEs. Esto implica también un gran desafío para la estructura y los modelos de negocios de nuestros empresarios, que hoy atraviesan un contexto complejo”, señaló a Glocal Matías Poffo, tesorero de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Río Cuarto y vicepresidente de ADIMRA Joven, quien participa del encuentro.
Organizado por ADIMRA y la Organización Internacional Ítalo-Latinoamericana (IILA), el Foro llega a su décima edición con una agenda que combina reuniones empresariales, cooperación tecnológica e intercambio de experiencias productivas. Más de 120 empresas italianas y alrededor de 60 provenientes de otros países latinoamericanos forman parte de una convocatoria que busca conectar capacidades productivas y encontrar socios para nuevos negocios.
La propuesta tiene cuatro grandes campos de trabajo: metalmecánica, energía y equipamiento industrial; digitalización, automatización e inteligencia artificial; agroindustria y tecnología alimentaria; y textil e indumentaria. Pero el encuentro intenta trascender la lógica tradicional de las exposiciones empresariales. Además de las sesiones plenarias, incluye reuniones B2B previamente seleccionadas, talleres sobre internacionalización y financiamiento, cooperación tecnológica y visitas a plantas industriales argentinas.
En ese esquema, Italia aporta algo más que un mercado potencial. Su entramado de pequeñas y medianas empresas constituye una referencia internacional por su capacidad para articular especialización productiva, innovación, cooperación territorial e inserción internacional. Desde ADIMRA, su tesorero José Tamborenea sintetizó el objetivo en la posibilidad de encontrar socios estratégicos, desarrollar joint ventures y generar acuerdos entre empresas de ambos lados del Atlántico.
La dimensión industrial adquiere especial relevancia. La metalurgia argentina comprende más de 20 mil empresas y alrededor de 300 mil empleos directos, con presencia transversal en las cadenas del petróleo y gas, minería, energía, agroindustria, transporte y construcción. De allí que uno de los debates centrales del Foro sea cómo incorporar a las PyMEs nacionales a cadenas de valor que están atravesando procesos de inversión y transformación tecnológica.
La agenda también coloca en primer plano a los territorios. Gobernadores y representantes de provincias productoras participan de las discusiones sobre energía, minería e infraestructura, mientras las cámaras empresarias del interior buscan acercar a sus empresas a espacios que muchas veces parecen quedar concentrados en los grandes centros económicos.
Para ciudades industriales intermedias como Río Cuarto, esa discusión abre una pregunta propia. Internacionalizar una PyME no consiste solamente en encontrar un comprador fuera del país. Exige escala, tecnología, financiamiento, certificaciones, capacidades empresariales y articulaciones que permitan sostener una relación comercial en el tiempo.
Quizás allí aparezca la versión contemporánea de aquel viejo sueño inmigrante. Ya no se trata de cruzar el océano para “hacer la América”, sino de construir capacidades desde los territorios para que también las pequeñas y medianas industrias del interior puedan, alguna vez, hacer la Italia.
