Una Agenda para defender el empleo y la producción
La Pastoral Social de Río Cuarto reunió a intendentes, empresarios y sindicalistas para debatir el desarrollo regional con justicia social. La crisis económica, la defensa del empleo y la necesidad de construir acuerdos colectivos atravesaron una jornada de diagnósticos y propuestas.
INDUSTRIA
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La defensa de la producción y el trabajo reunió distintas voces en las jornadas “Desarrollo regional con justicia social”, organizadas por la Pastoral Social de Río Cuarto. En la apertura, el obispo Adolfo Uriona recuperó la Doctrina Social de la Iglesia para recordar que el desarrollo no puede reducirse al crecimiento económico.
“La empresa es, fundamentalmente, una comunidad de personas y no solamente un lugar de lucro”, expresó, al tiempo que convocó a dirigentes políticos, empresarios y trabajadores a construir oportunidades sin dejar atrás a los sectores más vulnerables.
En el diálogo entre autoridades municipales, los intendentes expusieron las dificultades para sostener servicios y actividades frente a la caída de la coparticipación y los recursos disponibles. También plantearon la necesidad de recuperar el diálogo federal con las autoridades nacionales.
Industria y empleo: una preocupación compartida
El intercambio entre empresarios y trabajadores dejó una coincidencia: sin empresas que produzcan y vendan, difícilmente puedan sostenerse los empleos y mejorar los salarios.
Ezequiel Podversic, presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos, describió la situación crítica de las pymes, afectadas por la caída productiva y las importaciones. Destacó el compromiso personal que existe entre empresarios y trabajadores para preservar las fuentes laborales.
Desde el CECIS, Iván Safadi advirtió que el comercio acumula diecisiete meses de resultados negativos y que la pérdida del poder adquisitivo está reduciendo las ventas.
José Luis Oberto, de AGEC, vinculó la crisis del consumo con el deterioro salarial y reclamó discutir las condiciones de formalización laboral y protección social.
Ricardo Magallanes, de la UOM, defendió la producción nacional y destacó la experiencia de cooperación con la Cámara Metalúrgica: “Queremos una ciudad con industria”.
La discusión también expuso diferencias sobre las reformas laborales y las responsabilidades del Estado, aunque permitió recuperar experiencias concretas de diálogo.
Podversic recordó los proyectos compartidos de formación profesional y las investigaciones sobre educación y trabajo impulsadas por la Cámara. También señaló las dificultades para conseguir financiamiento y continuidad institucional.
La jornada dejó planteado un desafío que trasciende el diagnóstico de la crisis: convertir los acuerdos entre empresarios, trabajadores y Estado en una agenda regional capaz de sostener empresas, formar trabajadores y generar empleo de calidad.
